Una campaña de postales digitales creada para las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer, diseñada para visibilizar el derecho a la movilidad de mujeres y niñas en las ciudades — como peatonas, ciclistas, usuarias del transporte público y personas con movilidad reducida. El objetivo era crear contenido con suficiente fuerza visual para circular en redes sociales sin perder claridad política.
La ilustración se convirtió en una herramienta activista compartible, distribuida en toda América Latina como parte de las movilizaciones del movimiento feminista.
































